Académica del claustro del doctorado desarrolla una plataforma para observar las desigualdades en las trayectorias científicas

Chile, al igual que otros países de América Latina, ha impulsado durante las últimas décadas una ambiciosa agenda de formación de capital humano avanzado. Mediante el financiamiento de estudios doctorales, el país ha buscado fortalecer sus capacidades de investigación y desarrollo tecnológico y avanzar hacia una economía basada en el conocimiento.

Pero ¿quiénes han accedido a estas oportunidades? ¿Qué trayectorias recorrieron antes y después del doctorado? ¿Y en qué medida una beca doctoral logra reducir las desigualdades asociadas al género, la clase social y el territorio?

Estas son algunas de las preguntas que busca abordar Interrogando la Academia, una plataforma interactiva que reconstruye las trayectorias educativas y científicas de 3.144 personas que recibieron becas doctorales de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo —ANID— entre 2014 y 2016.

Roxana Chiappa, académica del claustro del doctorado en educación e investigadora responsable del proyecto FONDECYT Re-conociendo las desigualdades en la academia, del cual emergen estos análisis, explica que el desarrollo de la plataforma involucró dos años y medio de trabajo y la colaboración de un equipo de ayudantes con conocimientos especializados en el manejo, procesamiento y análisis de datos.

La apuesta del proyecto fue reconstruir las trayectorias de personas que, pese a provenir de distintos orígenes sociales y geográficos, atravesaron una serie de procesos educativos y de selección que les permitieron acceder a una beca doctoral financiada por el Estado.

Para construir la base de datos, el equipo integró información procedente de cinco fuentes secundarias: los registros de adjudicación de becas doctorales; las bases del Ministerio de Educación utilizadas para identificar el grupo socioeconómico de los establecimientos escolares de origen; el historial de proyectos de investigación financiados por ANID; las publicaciones y coautorías indexadas en Scopus; y la información pública disponible en perfiles académicos e institucionales.

A través de gráficos y visualizaciones interactivas, la plataforma permite identificar quiénes accedieron a las becas doctorales; dónde realizaron sus estudios de pregrado y doctorado; cómo se desplazaron entre regiones, instituciones y países; cómo evolucionó su producción científica antes, durante y después de la beca; y quiénes accedieron posteriormente a proyectos competitivos de investigación.

Estas trayectorias pueden examinarse según género, clase social de origen, procedencia geográfica y disciplina. En conjunto, las visualizaciones muestran que la adjudicación de una beca doctoral constituye un hito decisivo en la trayectoria educativa y científica, pero no necesariamente borra las desigualdades de origen.

Una brecha de género que se amplía

Una de las desigualdades más notorias aparece en las trayectorias de producción científica de las y los becarios. Antes de obtener la beca, la diferencia promedio entre hombres y mujeres era de aproximadamente 0,28 publicaciones. Después del periodo doctoral, esta distancia aumenta hasta alcanzar cerca de tres publicaciones.

La ampliación de esta brecha no responde a una única causa. Las mujeres están sobrerrepresentadas en disciplinas como las ciencias sociales y las humanidades, cuyos patrones de publicación suelen ser menos intensivos que los de otras áreas del conocimiento. Sin embargo, la composición disciplinaria no explica completamente la diferencia observada.

Los análisis también sugieren que, después de recibir la beca, las mujeres enfrentan condiciones menos favorables para sostener y ampliar su producción científica. Este resultado coincide con una extensa literatura que ha documentado las barreras que experimentan las investigadoras en el acceso a redes de colaboración, tiempo protegido para investigar, financiamiento, posiciones académicas estables y reconocimiento científico.

Chiappa señala que el proyecto contempla además un componente cualitativo orientado a comprender los mecanismos que producen estas diferencias. Este trabajo busca identificar dimensiones de la desigualdad que no quedan registradas en las bases de datos administrativas y bibliométricas, como las responsabilidades de cuidado, las condiciones laborales, las culturas disciplinarias, las relaciones de supervisión y las dinámicas de inclusión y exclusión presentes en los espacios académicos.

Más que ofrecer respuestas definitivas, Interrogando la Academia abre la posibilidad de examinar de manera pública y sistemática quiénes acceden a las oportunidades de formación doctoral, qué caminos recorren y qué desigualdades persisten después de alcanzar una posición altamente selectiva. La plataforma invita así a interrogar no solo quiénes participan en la academia chilena, sino también las condiciones que permiten a algunas personas avanzar, investigar y acumular reconocimiento con mayor facilidad que otras.

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