Experta internacional dialoga con estudiantes de postgrado sobre los tabúes en la formación doctoral

 

Aquello que no se dice abiertamente, pero que se siente y regula las relaciones académicas, fue el eje central del taller sobre tabúes en la formación doctoral impartido por Maresi Nerad, académica emérita de la Universidad de Washington y referente internacional en estudios sobre doctorado y educación superior.

La actividad, realizada el pasado lunes 05 de enero,  reunió a estudiantes de postgrado  de la Universidad de Tarapacá en un espacio de reflexión crítica sobre cómo los tabúes académicos —normas implícitas, silencios y miedos compartidos— influyen en las trayectorias doctorales, las relaciones entre estudiantes y supervisores, y las decisiones vocacionales dentro y fuera de la academia.

Durante su exposición, Nerad subrayó que los tabúes son profundamente contextuales y culturalmente situados, y que operan tanto entre estudiantes como entre profesores. A partir de su investigación comparada, relató que en Japón muchos estudiantes de doctorado no se atreven a comunicar a sus supervisores que no desean seguir una carrera académica, por temor a ser percibidos como poco comprometidos con la investigación y enfrentar consecuencias negativas en su proceso formativo. Este tabú, explicó, es mucho menos frecuente en Estados Unidos, donde una proporción significativa de personas con doctorado se inserta en el sector público o privado sin que ello implique un cuestionamiento a su legitimidad académica.

“Los tabúes existen y se reproducen en todos los sistemas doctorales. Son intrínsecamente contextuales y, por lo mismo, es fundamental generar espacios formales que permitan visibilizarlos, especialmente cuando están afectando negativamente la participación, el bienestar o las trayectorias de los y las estudiantes”, señaló la académica.

Desde la experiencia local, Daniela Pérez-Ossa y Gustavo Guerrero, estudiantes del Doctorado en Educación, identificaron la salud mental como uno de los principales tabúes en la formación doctoral en Chile. Si bien existe una creciente conciencia pública sobre la crisis de salud mental, coincidieron en que estos temas siguen siendo altamente estigmatizados y poco abordados de manera explícita en los espacios formativos de postgrado.

En esa misma línea, la estudiante doctoral Sandra Ramírez, de origen cubano, reflexionó que en su país la solicitud de apoyo en salud mental suele interpretarse como un signo de debilidad. “Nunca imaginé que ese estereotipo podría transformarse en un tabú que impide pedir ayuda, incluso cuando esta es necesaria”, comentó durante el diálogo.

El taller fue organizado por el proyecto InES Aequalitas, el Doctorado en Educación y el proyecto ANID/Fondecyt 11241304, y concluyó con una conversación colectiva entre estudiantes que permitió nombrar y problematizar aquellos silencios que atraviesan la vida académica, reafirmando la importancia de construir culturas doctorales más abiertas, reflexivas y cuidadosas.

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